Hatha Yoga

Entre sus beneficios está el mejorar la forma física a 360°
y el aprender a observar, cuidar y aceptar el propio cuerpo.

Hatha Yoga es el conjunto de prácticas y disciplinas que permiten tener el control del cuerpo y las energías vitales.

Es una forma tradicional y totalmente integral que consiste en el desarrollo de la conciencia a través del cuerpo, sus funciones y energía. Sus métodos y técnicas favorecen las funciones corporales y ayudan a obtener un máximo provecho de todas las energías, armonizándolas, regulándolas e incrementándolas.

Ofrece un trabajo profundo para todos los niveles del ser humano: cuerpo, mente, conciencia y espíritu.

El Yoga ayuda a más de 500 millones de personas en todo el mundo.
Tú puedes ser una de ellas.

Para mí, el Yoga tiene tres pilares importantes:

El primer pilar son los asanaslas posturas físicas gracias a las cuales los practicantes tomen conciencia de su cuerpo en el momento presente. Los asanas nos ofrecen una conexión muy íntima con nuestro estado físico; con una mirada de ecuanimidad se observan los varios movimientos de flexión, extensión, inclinación lateral, torsión y equilibrio.

El segundo pilar son los pranayamas, los ejercicios de respiración. “Prana” significa fuerza vital y “ayama” es ascensión, expansión y extensión. Pranayama es la expansión de la fuerza vital mediante el control en la respiración.

El tercer pilar es la meditación, que estimula la autocuración, nos proporciona mayor consciencia y creatividad, estimula y refuerza las zonas del cerebro asignadas a la felicidad y la alegría, aumenta el cociente intelectual y estimula el sistema inmunológico, entre otras muchas ventajas.

En el Hatha Yoga se trabaja con el cuerpo, pero al mismo tiempo se trata de obtener no solo implicaciones fisiológicas, sino también psicológicas, de modo que el yogui aprende a relacionarse son su propio cuerpo, a conocerlo, experimentarlo y beneficiarlo.

Frei y el Yoga

Sin planearlo, el Yoga cambió mi forma de ver la vida.

Si tuviera que encontrar el origen de mi afición y dedicación al Yoga no puedo excluir el proceso desde su principio. Desde el 2013 estuve practicando deportes de contacto como Kick-boxing, Muay Thai y Boxeo. Tenia muchas inquietudes, inseguridades y falta de autoestima. En estos tiempos sentía que estos deportes me ayudaban a sacar la incomodidad de no percibirme verdaderamente a gusto con mi cuerpo.

En el gimnasio experimenté algún tipo de trabajo interior pero seguía sintiendo la necesidad de expresar con fuerza hacia fuera los contrastes que vivía dentro de mi.

Una lesión a la rodilla izquierda puso un punto a estas actividades que igualmente no me dejaban una sensación de paz y calma. Pocos meses después, a final del 2016 me apunté a mi primera clase de Yoga bajo las sugerencias de mi pareja que practicaba ya desde años. Venía de un mundo deportivo donde la competitividad y la superación eran esenciales y me pareció raro no tener que demostrar mis esfuerzos y potencialidades en la clase de Yoga.

La fuerza, el sudor, la concentración y la aceptación eran presentes tanto en deportes de contacto como en el Yoga, pero en este último yo me sentía más completo, más en paz. Desde entonces empezó mi practica diaria llena de curiosidad y retos personales descubriendo este “mundo indio” tan lejano y al mismo tiempo tan cercano.

La observación del cuerpo en las posturas, con una mirada amorosa y sin juicio me dio, con el pasar de tiempo, una sensación de unión y seguridad. Aproveché y sigo aprovechando el proceso de sanación que me acompaña desde entonces. He aprendido a darme tiempo y respetarme tal como soy; he quitado algunas inquietudes desde los estantes de mi mente y las remplacé con buenas dosis de coraje y autocuidado. Quise seguir mi camino en la senda del yoga formándome como profesor de Hatha Yoga en julio 2018. En el curso estudié los Pranayamas, las Kriyas, diferentes técnicas de meditación y mejoré mi practica física. Profundicé mis conocimientos teóricos sobre la filosofía yoguica, anatomía y aprendí a llevar una clase con seguridad. Estudiando y integrando me encontré con más recursos para lanzarme y compartir la practica a nivel profesional.

Estás solo a un click de distancia de tu primera -o próxima- clase de yoga.

Beneficios reportados por parte de los alumnos

  • NObtienes más fuerza en todo el cuerpo.
  • NAumenta la flexibilidad.
  • NMejora tu capacidad pulmonar.
  • NAlivia el estrés.
  • NPracticar a la mañana te llena de energía para el resto del día.
  • NSe puede usar como tratamiento para mejorar tu salud física y emocional.
  • NPracticar al acabar el día, nos ayuda a relajarnos para poder descansar bien. Así aprovechas más las horas que estás en la cama, en lugar de no conseguir conciliar el sueño.
  • NMejora la postura gracias a que tienes más fuerza en los músculos de la espalda. Así podrás mantener una posición saludable.

Preguntas frecuentes

Estoy del otro lado para resolverlas.

¿Cuánto cuesta cada clase?

Puedes ver las tarifas vigentes en este link.

¿En qué se diferencia el Hatha de otros tipos de yoga?

El Hatha Yoga se distingue por ser una rama más tradicional y física del yoga, centrándose en posturas y técnicas de respiración para equilibrar cuerpo y mente. A diferencia de estilos más dinámicos, el Hatha prioriza la estabilidad en las poses y una práctica más pausada.

¿Necesito ser flexible para hacer Yoga?

No es necesario, se trata de hacer trabajo corporal a tu propio ritmo e ir mejorando con la práctica. Todos juntos estamos suavizando la rigidez corporal que muchas veces es un indicador de bloqueos emocionales. El Yoga te ayuda a trabajar tu flexibilidad física a través de los asanas e invitándote a tomar conciencia corporal para al final contribuir a un alto nivel de bienestar.

¿Qué pasa si nunca practiqué Yoga?

¡Hay una primera vez para todo! En tus primeras clases tendrás muchos pensamientos y emociones, intentarás seguir la clase notando que muchas veces los obstáculos más incómodos nacerán de tu propria mente. Los movimientos, las respiraciones, el ambiente que se crea serán nuevos estímulos para ti. Cada practicante reacciona en manera diferente, lo que recomiendo es: mantenerse curioso, alejar todo tipo de juicio y autocuidarse.

¿Con qué frecuencia recomiendas practicar Yoga?

Hay etapas de nuestra vida donde se hacen practicas más frecuentes y otras donde menos. La flexibilidad y la fuerza son calidades del cuerpo que se pueden ir perdiendo, por esto recomiendo de hacer por lo menos 2-3 sesiones de Yoga a la semana (pueden ser tan solo 15-20 minutos).

¿Das clases grupales o individuales?

¡Por supuesto que sí! Todas las clases que suelo dar son grupales, personalmente siento que se crea un momento de unión no solo entre cuerpo y mente, también a nivel sutil con los demás.
En las clases individuales se pueden hacer unos buenos trabajos de alineación, profundizar la respiración y resolver dudas relacionadas con la práctica.

¿Das clases a domicilio?

Sí, de momento puedo desplazarme en Madrid ciudad para dar clases a domicilio.

Doy sesiones de yoga multinivel en centros de yoga, gimnasios y parques de Madrid. También trabajo con empresas y hoteles que estén interesados en facilitar bienestar a sus trabajadores. También en formato virtual para todo el mundo.

Recursos sobre Yoga

A través de la escritura, quiero acompañarte en este camino interior.

¿Quieres empezar el camino
hacia tu bienestar?

Te acompaño.